Acumulación de conocimientos y experiencia:
el flujo operativo para la conversión del documento desde el idioma original al de destino está estructurado en un proceso interactivo cuyo núcleo está constituido por bases de datos lingüísticas a través de las cuales podemos acumular y distribuir conocimientos y experiencia.

Glosarios genéricos y específicos:
la estructuración por sectores de aplicación nos permite aprovechar con la máxima eficiencia el contenido informativo y al mismo tiempo reducir drásticamente, o incluso eliminar, el periodo de adaptación a los contenidos específicos del Cliente.

Control de proceso:
con el objetivo de alcanzar la certificación ISO 9002, el control de la calidad está integrado en el proceso según el espíritu de las normativas europeas y prevé acciones correctivas para la mejora constante de la calidad.

"Cero defectos" mediante la colaboración del Cliente:
el eventual "proof-reading" del Cliente constituye un válido instrumento para la mejora de la calidad, gracias al feedback correctivo sobre nuestras bases de datos.